¿Sabías que aproximadamente el 60% de las tareas pueden ser automatizadas por una máquina? Según apuntan desde Fortune, el big data y la automatización de procesos marcarán el futuro del trabajo en los próximos años.
¿Cómo afecta eso a los equipos comerciales?¿Es posible automatizar los procesos de ventas?¿Podrá próximamente un robot hacer el trabajo de un vendedor?
En el día a día de un vendedor, hay muchas tareas que son repetitivas y fácilmente automatizables. Hablamos de actividades como la gestión de pedidos, el análisis del lineal o el desarrollo de informes.
Estas tareas, además de ser repetitivas, tienen una escasa repercusión en el cierre de negocios (es decir, la venta). Si quieres aumentar el número de ventas, debes hacer lo posible para que los vendedores destinen más tiempo y esfuerzo a vender.
Eso pasa, en parte, por liberarlos de tareas tediosas que les despistan y les hacen perder el foco de su actividad principal en sus visitas al cliente.
Está claro que proporcionar a tu fuerza de ventas las herramientas y recursos para poder vender mejor es un objetivo interesante para tu organización. En este sentido, la automatización de los procesos de venta puede ayudarte a mejorar la eficacia y productividad de tu actividad comercial.
¿Cómo? Con tecnología. Un SFA de ventas (un software de automatización de procesos comerciales) es una plataforma que permite automatizar gran parte de las tareas que se realizan en el día a día del vendedor. Se convierte así en el mejor acompañante de tu equipo de vendedores.
¿Qué tareas podré delegar al SFA? Algunas de las tareas que, fácilmente, se pueden automatizar son: la generación de informes de ventas, la gestión de pedidos inteligentes, la planificación de la ruta de visita o el aviso de notificaciones y eventos.
Más allá de las tareas que podrás delegar, lo que conviene analizar son los beneficios que te reportará contar con una tecnología de estas características.
Un SFA permite tener, de manera ágil y muy funcional, información acerca del performance de tus vendedores y la rentabilidad de cada uno de tus clientes. Saber donde tenemos las oportunidades comerciales es una información clave para planificar la estrategia comercial.
Según Epsilon, el 80% de los clientes prefiere cerrar un negocio con una empresa que le ofrece una atención personalizada. Un SFA como el de Vincle te permite personalizar la tipología de visita a realizar según el cliente y los objetivos que se tengan que conseguir.
Además, la herramienta sugerirá al vendedor pedidos inteligentes en función del histórico de cada uno de los clientes. Dar una oferta personalizada y proactiva, es sin duda, la mejor manera de construir una experiencia de cliente excelente.
Poder destinar tiempo a generar valor para la marca (y por tanto, en vender) en vez de dedicar tiempo a tareas administrativas hará que el equipo de ventas esté más motivado y contento en su día a día.
Un SFA permite que el vendedor esté menos tiempo preparando informes o realizando conteos y más tiempo hablando y viendo a sus clientes. Para el cliente, esta situación también le beneficia ya que se siente más apreciado por la compañía.
Tener capacidad para personalizar la propuesta comercial a tus clientes, supone un salto cualitativo en la propuesta de valor de la compañía al mercado. Todo lo mencionado anteriormente se acaba traduciendo en más ventas y equipos más motivados.