No existe una fórmula mágica y única de vender, sino que intervienen diversos factores. De una parte está el savoir faire, ese talante personal e intransferible, fruto de la experiencia, la empatía y el estilo de cada vendedor. De la otra, está un cliente cada vez más informado, una competencia más voraz y un entorno más dinámico, que obligan a implementar nuevas operativas que ayuden a la consecución de los objetivos de venta de cada compañía.
La forma de vender ha cambiado, tomando un camino sin vuelta atrás, y se ha convertido en una combinación de arte, ciencia y tecnología. Esta última nos abre paso a la mejora del proceso de la venta. ¡Luces, cámara, acción! Para un comercial el momento de la verdad transcurre frente al cliente. La preparación de la visita juega un papel muy importante, incluso el análisis posterior a ella. Sin embargo, esos minutos con el cliente son los que realmente pueden tener impacto maximizando la venta.