¿Qué es FMCG? Muy probablemente, a estas alturas de la película ya tienes muy claro que las siglas de FMCG responden al acrónimo de Fast Moving Consumer Goods. En la mayoría de las ocasiones, cuando hablamos del sector de bienes de consumo, nos referimos a la industria que trabaja con un tipo de productos que tienen una vida útil corta y un consumo rápido.
En España, algunas de las marcas del gran consumo más presentes y reconocibles en los hogares son:
Según diversos medios de comunicación, el sector del Gran Consumo representa más del 20% del PIB y tiene una tendencia de crecimiento positiva. Por este motivo, conviene conocer cuál es la naturaleza del sector y cuáles son los retos de los que se enfrentará en el futuro.
Fast Moving Consumer Goods o, lo que es lo mismo, Bienes de consumo de rápido movimiento. Se trata del sector de la actividad relacionado con todos aquellos productos que son de rápido consumo y movimiento. Por ejemplo, los alimentos, las bebidas, los productos del hogar, los de higiene personal…
Todos aquellos productos que, debido a la contante y alta demanda de los consumidores, tienen un consumo de alta rotación, son considerados productos FMCG o bienes de consumo de movimiento rápido. Dada la naturaleza del sector, es fácil adivinar que se trata de una industria con una serie de particularidades que la hacen única. La industria FMCG (fast moving consumer goods) se caracteriza por:

Vivimos en la era digital. Hoy en día se puede hacer prácticamente de todo a través del móvil. Desde enviar un informe importante por correo electrónico hasta hacer la compra semanal. De hecho, la compra online ha aumentado de manera notable en los últimos años.
En 2022, el comercio electrónico aumentó, en España, un +13,7% respecto al año anterior. No se trata de un dato aislado. Desde el inicio de la pandemia, los compras online han crecido de manera progresiva.
Para las empresas de gran consumo, resultará imprescindible entender estos nuevos hábitos del consumidor. Es importante adaptarse a sus nuevas necesidades y hábitos de compra, por lo que ofrecer la omnicanalidad a los consumidores puede convertirse en una de las principales tendencias del sector.
La tecnología marcará la diferencia en los próximos años. En un sector tan homogéneo y competitivo como el de los bienes de consumo, contar con herramientas que te permitan marcar la diferencia puede ser determinante. Aplicar tecnología de última generación al punto de venta (como un crm o un sfa) dejará de convertirse en una ventaja competitiva para convertirse en un imprescindble.
El mundo va cada vez más deprisa. Cuando queremos algo, lo queremos ya. Así lo demuestran la aparición de algunas aplicaciones móviles que utilizan como claim principal, precisamente, la velocidad. Just Eat te promete el almuerzo en minutos, Amazon te trae un producto desde cualquier parte del mundo hasta la puerta de tu casa y Glovo puede hacerte un recado en cuestión de minutos…
Tener una cadena de suministro rápida (a la vez que eficiente) puede ser determinante. Además, los vendedores de tu equipo deben estar cada vez más conectados con el punto de venta y las necesidades de cada consumidor.
Para las empresas, contar con un software de venta que permita tener una visión en tiempo real de lo que está ocurriendo en el punto de venta es cada vez más necesario. Solo así son capaces de ofrecer una respuesta ágil.
Los productos ecológicos y healthy han venido para quedarse. Las marcas de FMCG deberán hacer un esfuerzo durante los próximos años en ofrecer productos cada vez más saludables. Además, también necesitarán redoblar sus esfuerzos en comunicar las bondades y beneficios de sus productos.
