La Inteligencia Artificial y tus procesos comerciales

Es evidente que nuestro consumidor está cambiando. Su comportamiento, intereses y drivers de decisión han sufrido una profunda modificación en los últimos 10 años. Parte de estos cambios están impulsados, de una u otra manera, por la irrupción de la tecnología en nuestras actividades habituales. Un ejemplo de ello es el crecimiento del comercio electrónico, que se ha convertido en uno de los pilares de la transformación digital de empresas de todos los tamaños y sectores. Según estimaciones de The Boston Consulting Group, las ventas por Internet alcanzarán en 2016 un volumen de negocio en España de 24.700 millones de euros, lo que supone más que triplicar la cifra de 2009.

La adopción masiva de los dispositivos móviles ha convertido la movilidad en una de las piedras filosofales sobre la que rotan las estrategias de muchas compañías. Sin embargo, no es la única. El incremento de uso de las redes sociales ha creado una nueva manera de interactuar, tanto entre usuarios a nivel personal, como entre el cliente y la compañía a nivel profesional. Como consecuencia, el concepto de digitalización (social) también ha comenzado a formar parte de la estrategia de muchas empresas, que se han visto obligadas a reorientar sus procesos e incluso sus estructuras para dar cabida a esta nueva realidad.

Por si los cambios asociados a todo lo anterior fueran pocos, en los últimos 5 años hay otros aspectos que están cobrando cada vez mayor relevancia. La manera de interactuar con el mundo digital que nos rodea está dando lugar a lo que se denomina el “Internet de las Cosas” (IoT). La cantidad de oportunidades que nos abre este concepto son innumerables.